Conoce El Por Que El Ataque A La Ciudad De Nagasaki No Puede Quedar En El Olvido

Terrible es recordar los ataques que ha sufrido el mundo entre ellos el cruel ataque contra Nagasaki, es que ha pasado un largo tiempo desde la última guerra que enfrentó el mundo, sin embargo, aún hoy en día existen países que sufren el asedio de conflictos armados que parecen interminables.

Sea cual sea las razones que utilicen los países para irse a las armas es innegable el tremendo daño que deja en el seno de los mismos las sangrientas luchas.

El día de hoy hacemos una reflexión y recordatorio de lo que pueden hacer los enfrentamientos bélicos a poblaciones como la de Nagasaki, que parecen haber sido echadas al olvido, como si nada hubiese pasado a aquella tierra y sus ciudadanos.

Mientras acontecían el terrible enfrentamiento que comenzó el 1 de septiembre de 1939 y que terminó desembocando la Segunda Guerra mundial, el 09 de agosto de 1945 se detonó por segunda y última vez en la historia una bomba nuclear.

Esto se debió a que los Estados Unidos y Japón se encontraban en bandos distintos lo que les hizo enfrentarse como enemigos durante la batalla, todo ello a causa del terrible avance de Alemania y la amenaza que representaba con sus fuerzas para el resto del mundo, que los países tuvieron que tomar la difícil decisión de formar parte de alguno de los bandos.

Algunos recuerdan con mucho dolor los ataques que sufrió el país del sol naciente, con las dos bombas que destruyeron no solo ciudades sino la vida de miles.

Según documentos oficiales, clasificados e investigaciones de historiadores y estudiosos Operación Centerboard II es el nombre con el que se le conoce al plan que se desarrolló para poner fin a la resistencia de los japoneses durante el final de la guerra que hace 3 meses atrás ya había culminado en Europa.

Uno de los puntos principales a atacar es la conocida Hiroshima, la cual 3 día después sería acompañada por Nagasaki.Ambas ciudades serían bombardeadas con armas que no se habían usado en ningún momento de la historia.

“Little Boy” (traducido al español como Niño Pequeño), era el nombre clave de la bomba atómica hecha de uranio que fue lanzada en Hiroshima, la cual poseía una potencia cercana a los 15 kilotones de TNT, mientras que “Fat Man” (traducido al español como Hombre Gordo) fue la bomba de plutonio que se destinó a destruir la población de Nagasaki la cual poseía aproximadamente 20 kilotones de TNT.

A pesar de que la última poseía más potencia destructiva fue la primera bomba la que causó más daño.Con el pasar de los años y tras diversas investigaciones los expertos y los ciudadanos de Japón consideraron la destrucción de Nagasaki un evento de mala suerte.

Esto se debe a que durante la planificación del bombardeo que se llevó a principios del mismo año se buscaba los puntos idóneos que pudieran desatar el mayor potencial destructivo de las bombas, siendo el de Hiroshima el primero en la lista y que quedaría fijo debido al extenso y plano terreno del mismo.

Por otra parte, se consideraron otras ciudades como segunda opción, sin embargo, un cambio de último momento fue la que hizo entrar a Nagasaki en la lista de segundo lugar durante el mes de julio, a pesar de su difícil geografía.

Además del cambio otro factor que definió la suerte de dicha ciudad fue que durante el día en el que se detonaría la segunda bomba las otras ciudades se encontraban llenas de humo, neblina o ya poseían evidentes daños, por lo cual los pilotos tuvieron que dirigirse a Nagasaki.

El ciudadano común y algunos expertos han llegado con los años a la conclusión de que el ataque a Nagasaki más que un acto heroico es más bien un crimen de guerra. ¿Pero por qué se llegaría a tal idea si los japoneses formaban parte de bando enemigo?, por algunos muy buenos puntos que han surgido y causado debates.

Primero tenemos el hecho de que tras el final de la guerra se ha sabido que existía entre la resistencia japonesa movimientos que apuntaban a firmar su rendición, en segundo lugar, tenemos que cerca de la ciudad de Nagasaki se encontraba un lugar donde había prisioneros de guerra aliados los cuales serían arrasados por la bomba.

En último lugar queda la inminente realidad que no se puede tapar con un dedo, y es que Nagasaki fue realmente usada como un conejillo de indias para probar la potencia de un arma que nunca antes se había usado en una guerra.

Debido a las presiones que tenía el entonces presidente de los Estados Unidos por parte de su gabinete para justificar las exorbitantes sumas de dinero que se invirtieron en el proyecto de las bombas nucleares, se usó el pretexto de la guerra para demostrar los resultados de dicha inversión.

Otra razón para la detonación de las mismas fue el hecho de infundir miedo a través de ella a la nación rusa de la cual se había tenido noticias de una posible invasión por parte de dicha nación.

Y es que no existe una manera de justificar de manera positiva el tan atroz segundo ataque en tan corto tiempo, puesto que si se toma en cuenta las razones expuestas anteriormente con el primer ataque a Hiroshima habría sido suficiente.

Sin embargo, la historia no se puede cambiar y lamentablemente Nagasaki término de manera injustificada como parte de un experimento que buscaba demostrar el poder catastrófico de las bombas nucleares, y tal vez sea por esto que con frecuencia solo se habla del primer ataque y se deja en el olvido a este segundo bombardeo estadounidense.

Han pasado ya 73 años del acontecimiento que dejó una mancha de sangre más en las páginas de la historia, pero sigue presente en la memoria de las personas y en las tierras japonesas las huellas de su destrucción.

Es bien sabido que muchos de los sobrevivientes al ataque fallecieron o padecieron los estragos producto de la radiación, cosa que los científicos que idearon las bombas no esperaban ya que pensaron que serían arrasados primero por el fuego que por la radiación.

Aun años después las personas que sufrieron el ataque no se recuperan física ni mentalmente del ataque, quienes desarrollaron enfermedades derivadas de la radiación y problemas para ser aceptados dentro de la sociedad japonesa.

A pesar de que se ha venido haciendo un gran esfuerzo para atender de manera gratuita a los sobrevivientes afectados y para realizar un tratado liderado por la ONU para evitar que un horror como este vuelva a suceder, lo acontecido en Japón no se puede cambiar y tampoco debe ser olvidado.

Se comprueba que la avaricia del hombre por el poder ha sido la principal razón de su propia destrucción, el mundo aún debe aprender a educar para la paz, para trabajar en equipo y no para la competencia.

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Manuel Moreno

Veinticuatro años. Venezolano. Escritor de pasatiempo y amante de la buena vida. Emprendedor y aventurero. Mente de ingeniero y corazón de músico.

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